Morera
Morus alba
Sus hojas son el único alimento del gusano de seda.
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Es un árbol de tamaño pequeño a mediano, de copa irregular y muy ramificada, que crece rápido de joven y despacio al madurar. Con los años la corteza, café grisácea, se fisura de forma irregular, y su madera es dura y resistente. Las hojas, alternas, ovales, enteras o lobuladas, de bordes dentados, verde brillante y lustrosas por el haz y más claras por el envés, son el único alimento del gusano de seda. Después de la floración aparecen las moras, frutos compuestos de pequeñas drupas muy juntas, de 3 cm de largo, que van de blancas a rojizas al madurar.
Sus hojas, verde brillante y lustrosas por el haz y más claras por el envés, son el único alimento del gusano de seda.
Al desembarcar en México durante el siglo dieciséis, los conquistadores españoles se toparon con muchas moreras que ya crecían ahí de forma natural, y con ellas montaron talleres para criar el gusano de seda en la Mixteca y en tierras morelenses. El intento no cuajó por dos causas: quienes atendían a las larvas terminaban comiéndoselas, y la seda que salía de México, barata y en gran cantidad, le hacía sombra a la de Valencia. Esto último bastó para que se prohibiera seguir cultivándola y se mandara cortar cada morera existente, de modo que las de hoy vienen de las pocas que quedaron con vida.
Presencia registrada Sin registro
- Chiapas
- Puebla
- Sonora
Ninguno de los estados viene de una mención directa: se registraron a partir de colectas georreferenciadas en GBIF.
- Lesur, L. Árboles de México. Trillas. pp. 223.
Última revisión: 1 de agosto de 2026