Palma canaria
Phoenix canariensis
Ver la fotografía en grande
Es una palmera masiva e imponente, solitaria y dioica, con un tronco único, grueso y derecho, cubierto por los restos de las bases foliares, que al desprenderse dejan dibujado un patrón de diamantes. Sobre él se sostiene una corona enorme de unas cincuenta hojas pinnadas y arqueadas, de 5 a 6 m de longitud, con 150 a 200 pares de folíolos verde claro muy apretados; los folíolos inferiores se transforman en espinas fuertes. Entre las hojas nace una inflorescencia muy ramificada con flores color crema, y los frutos, anaranjados y globoso-ovoides, miden unos 2 cm. De joven crece muy despacio, y acelera su ritmo una vez que el tronco alcanza el diámetro que tendrá de adulta. No conviene para un jardín pequeño, pero sí para camellones de avenidas grandes, parques y otros puntos focales de la estructura urbana.
Los folíolos de abajo se transforman en espinas fuertes. De joven crece muy despacio y acelera una vez que el tronco alcanza su diámetro adulto.
Su distribución natural se limita a las Islas Canarias, de donde es endémica.
Sin registro de estados en las fuentes consultadas.
- Lesur, L. Árboles de México. Trillas. pp. 254.
- CONABIO. Guía de árboles comunes de la Ciudad de México.
Última revisión: 9 de septiembre de 2026